Cómo elegir un desarrollador de software: checklist
Contratar a la persona equivocada es caro: meses perdidos, plata tirada y, muchas veces, un proyecto que hay que rehacer de cero. La buena noticia: no necesitás saber programar para evaluar bien. Necesitás hacer las preguntas correctas.
Antes de contratar: qué preguntar
- "¿Me mostrás trabajos parecidos?" Proyectos reales, idealmente en vivo. No promesas, hechos.
- "¿Cómo es tu proceso?" Debe poder explicarte las etapas con claridad: cómo entiende el problema, cómo entrega, cómo avisás de cambios.
- "¿Qué incluye y qué no el presupuesto?" Por escrito. Alcance, plazos, y qué pasa después de la entrega.
- "¿El código y los accesos quedan a mi nombre?" Repositorio, dominio, servidores: todo tiene que ser tuyo.
- "¿Qué pasa con bugs y soporte después?" Tiene que haber una respuesta clara.
- "¿Con quién voy a hablar durante el proyecto?" Idealmente, con quien programa.
Buenas señales ✅
- Te hace preguntas incómodas sobre tu negocio antes de cotizar (entiende el problema).
- Te explica las cosas en tu idioma, sin esconderse detrás de tecnicismos.
- Te dice que no a cosas que no convienen, en vez de aceptar todo.
- Tiene presencia verificable: portfolio, GitHub, LinkedIn, trabajos en vivo.
- Propone empezar por un MVP en vez de venderte "todo de una".
Presupuesto en 5 minutos sin preguntar nada · precio sospechosamente bajo · "sí a todo" · no muestra trabajos reales · no quiere poner el alcance por escrito · desaparece días sin responder en la etapa de venta (si ya cuesta ahora, imaginate después) · se queda con los accesos "por practicidad".
El test definitivo: la comunicación
Más allá de lo técnico, fijate cómo se comunica en la etapa previa. ¿Responde claro y a tiempo? ¿Entiende lo que le decís? ¿Te genera confianza? Un proyecto de software es una relación de semanas o meses: si la comunicación ya falla antes de empezar, va a ser peor durante.
No elijas solo por precio
El más barato muchas veces sale más caro: si hay que rehacer el trabajo, pagás dos veces. Buscá la mejor relación valor/precio y a alguien que responda por lo que entrega — no el número más bajo de la lista.
En resumen: trabajos reales + proceso claro + todo por escrito + accesos a tu nombre + buena comunicación. Si marca esas cinco, vas por buen camino.
¿Estás evaluando con quién trabajar?
Trabajás directo conmigo, con el código y los accesos siempre a tu nombre. Contame tu proyecto y vemos si encajamos.
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